Rubén Balbastre

Los fantasmas acechan. ¿Las Big Tech se despiertan?

Noviembre de 2025

En esta ocasión, de nuevo nos adentraremos en el mundo financiero y los movimientos empresariales para entender mejor qué está pasando a nuestro alrededor. Comenzaremos describiendo ciertos hechos para finalmente proponer una conclusión sobre la dirección de trabajo de las Big Tech en IA. Desde luego, estos hechos no contemplan todo lo sucedido en los últimos tiempos. Sin embargo, son representativos de lo que sucede. La conclusión es personal y animo a los lectores a pensar la suya propia.

2021-2023. Meta sufre una caída histórica del 80% de su valor en bolsa. Aproximadamente, desde casi 400$ a 90$ por acción. Pese a que en este periodo el mercado se encontraba en tendencia bajista e influyen más factores, el mercado castigó especialmente a Meta por sus gastos en un MetaVerso que no llegaba. Los inversores entendieron que no existía tracción comercial y la inversión era demasiado arriesgada. Quizás, demasiado visionario para nuestra era.

  1. Yann LeCun, conocido como uno de los padres de la IA, ha mostrado en diferentes ocasiones sus reflexiones sobre el camino de la inteligencia artificial general (AGI) y el por qué los modelos de lenguaje actuales no pueden permitirnos llegar a ella. Presentó un concepto de modelo llamado Joint Embedding Predictive Architecture (JEPA). Según él, este podría ser un camino más prometedor. La idea radica en obtener respuestas en base a la predicción en un espacio de representación interno.

  2. Meta empieza a introducir los modelos de inteligencia artificial generativa en sus recomendadores y los ingresos publicitarios se disparan debido al gran funcionamiento de su personalización publicitaria.

Junio de 2025. Meta crea su laboratorio de super inteligencia artificial y deja al margen a Yann LeCun. El laboratorio tiene como misión crear una super inteligencia artificial, que no general, y supone seguir con la visión de los modelos de lenguaje y sus arquitecturas. Esto sugiere que Meta está priorizando cada vez más la vertiente empresarial sobre la investigación de largo plazo.

Agosto de 2025. Meta alcanza máximos históricos de hasta 800$ por acción. La incorporación de modelos de lenguaje y visión a los recomendadores de Facebook e Instagram ha mejorado de forma notablemente su eficacia. Las empresas que quieren publicitarse en los servicios de Meta se incrementan y con ello los ingresos y la rentabilidad, llevando a su cotización a superar en un 100% sus máximos históricos anteriores.

Octubre de 2025. Meta presenta resultados del tercer trimestre del año. Los incrementos en Capex continúan y la acción se desploma hasta 600$ por acción pese a batir resultados tanto en ventas como en rentabilidad. Meta no para de gastar y los miedos a los fantasmas de 2022 aparecen.

Noviembre de 2025. Oracle ha alcanzado un nivel de deuda “crítico”. Tomando las métricas financieras actuales, a finales de 2026 comenzará a tener pérdidas dado que los pagos de intereses serán superiores a su flujo libre de caja actual. Cierto es, que espera tener nuevos ingresos por sus acuerdos estratégicos con OpenAI. Sin embargo, esto no significa que el movimiento no sea arriesgado. De hecho, la institución financiera Barclays ha rebajado la calidad crediticia de Oracle y ha anunciado que podrían continuar rebajando hasta una calificación BBB-, muy cerca de la calificación conocida como bonos basura, si esta situación no se revierte a finales de 2026.

Noviembre de 2025. Reuters informó esta semana de que LeCun planea dejar Meta para crear su propia startup centrada en arquitecturas diferentes a los modelos auto-regresivos que en tantas ocasiones ha criticado como camino a la AGI. Según se informa, esta nueva aventura empresarial podría estar enfocada en la investigación y podría ser que hubiese salido de Meta debido a las restricciones por la búsqueda de la rentabilidad inmediata.

Conclusión:

Este giro hacia la búsqueda del retorno de la inversión no solo ha sucedido en Meta. OpenAI y Antrophic, se han centrado en buscar la aplicabilidad de los modelos actuales y no tanto en mejorar su actuación de los benchmark. Incrementar la rentabilidad de sus negocios es vital para sobrevivir. Puede ser que los inversores hayan dicho “basta” y quieran ver parte de su dinero de vuelta. La promesa de la inteligencia artificial general puede tardar mucho en volverse realidad. De confirmarse, la salida a bolsa de OpenAI en 2026 nos podría indicar un punto de inflexión en la inversión en IA puesto que sacaría a la luz el hecho de que ya no les resulta fácil financiarse.

Analizar estos eventos nos permite visualizar cómo el estancamiento de los modelos actuales es real y palpable. No podemos olvidar que si seguimos el dinero, podemos encontrar respuesta a muchas preguntas.